El gobernador Osvaldo Jaldo volvió a poner el foco en la crisis educativa y aseguró que el conflicto excede a Tucumán. Según planteó, el sistema universitario atraviesa una parálisis generalizada en todo el país, en un contexto marcado por tensiones presupuestarias y reclamos salariales.
Paro universitario y conflicto extendido
El mandatario provincial sostuvo que el inicio del ciclo lectivo superior está completamente afectado a nivel nacional. “Las universidades no están funcionando en ningún punto del país”, afirmó, al remarcar que el paro docente mantiene sin actividad a las casas de estudio.
En esa línea, insistió en que la situación no puede leerse como un problema aislado de algunas jurisdicciones, sino como parte de una crisis estructural que impacta en todo el sistema educativo argentino.
Suspensión de clases en Tucumán: la prioridad fue la seguridad
Jaldo también se refirió a la interrupción de clases en la provincia durante tres días de la semana pasada, una medida que, según explicó, respondió a las consecuencias del temporal.
El gobernador detalló que las inundaciones generaron complicaciones tanto en la infraestructura escolar como en la circulación urbana. “Había escuelas afectadas y calles intransitables. La decisión fue cuidar a estudiantes, docentes y familias”, argumentó.
Presión sobre las provincias y reclamo de asistencia
Más allá de la coyuntura puntual, el titular del Ejecutivo provincial vinculó la situación educativa con el deterioro de la economía nacional. Advirtió que la caída de recursos compromete la capacidad de las provincias para sostener servicios esenciales.
“Las provincias estamos sosteniendo la salud pública, la educación y también parte del sistema privado con fondos propios”, señaló, al tiempo que planteó interrogantes sobre la sostenibilidad del esquema actual si no se revierten las condiciones económicas.
Llamado al diálogo con el Gobierno nacional
En el cierre, Jaldo reclamó una mayor intervención del Gobierno nacional y propuso avanzar en acuerdos políticos que permitan estabilizar la situación social y económica.
El gobernador hizo hincapié en la necesidad de atender la “microeconomía”, es decir, el impacto concreto en trabajadores, consumo e inversión. Además, convocó a una articulación entre los gobernadores y el presidente Javier Milei para enfrentar la crisis y recuperar condiciones de vida en el país.




