La Justicia decidió archivar la investigación por las 15 valijas que Laura Arrieta ingresó al país sin pasar por los controles aduaneros tras arribar a Aeroparque en un avión privado vinculado al empresario Leonardo Scatturice. La resolución fue firmada por el juez Pablo Yadarola, quien consideró que no existen elementos suficientes para afirmar que se trató de un caso de contrabando.
El episodio ocurrió en febrero de 2025 y había quedado bajo la lupa luego de que se conociera que Arrieta, vinculada a la organización de la cumbre de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), atravesó el sector de arribos internacionales junto con otros pasajeros sin que el equipaje fuera sometido al escáner de Aduana.
El vuelo había llegado desde Miami a bordo de una aeronave perteneciente a Scatturice, un empresario que mantuvo vínculos con distintos sectores del gobierno de Javier Milei. En total, ingresaron 15 bultos, aunque en el registro escrito de Aduana figuraban solamente cinco.
El juez no pudo determinar qué había dentro de las valijas
Uno de los principales obstáculos para avanzar con una acusación por contrabando fue precisamente la falta de imágenes del escáner y de un registro sobre el contenido de los bolsos. Para Yadarola, esa ausencia impide establecer que dentro de las valijas hubiera mercadería que debiera ser declarada ante la Aduana.
A partir del análisis de las imágenes disponibles, testimonios y documentación incorporada al expediente, el magistrado concluyó que los bultos observados eran compatibles, en principio, con equipaje y efectos personales propios de un viaje internacional.
Sin embargo, el archivo no implica que todas las dudas sobre lo ocurrido hayan quedado despejadas. El propio juez dejó abierta la posibilidad de revisar la decisión si finalmente Estados Unidos responde los pedidos de información realizados durante la investigación sobre el vuelo, sus pasajeros, el equipaje y los controles efectuados en Miami.
La investigación apunta ahora a los funcionarios de Aduana
Aunque no encontró elementos suficientes para sostener la hipótesis de contrabando, Yadarola sí consideró que existían aspectos vinculados al procedimiento utilizado para evitar los controles aduaneros que debían ser investigados.
Por ese motivo, dispuso que se sortee otro juzgado para analizar la posible responsabilidad de funcionarios de la Aduana que intervinieron en el ingreso de los pasajeros y el equipaje.
La investigación había comenzado después de que trascendiera públicamente que Arrieta había ingresado al país sin atravesar el circuito habitual de control. Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte del recorrido, aunque la resolución señala que las imágenes eran incompletas y de baja calidad, lo que dificultó establecer con precisión qué ocurrió durante esos minutos.
Un caso con derivaciones políticas
El expediente también había adquirido relevancia por los vínculos de los protagonistas con el poder político. Arrieta estuvo relacionada con la organización de la CPAC Argentina, mientras que Scatturice mantiene negocios y vínculos con distintos sectores del oficialismo.
El empresario también quedó relacionado con contratos entre empresas de su órbita y organismos estatales, entre ellos la SIDE, además de otras actividades comerciales.
El cierre de la causa por las valijas se produjo, además, en los últimos días de Yadarola como juez penal económico, antes de asumir como integrante de la Cámara Federal porteña. Su llegada a ese tribunal, que interviene en causas de alto impacto político, también generó cuestionamientos y atención dentro de la oposición y sectores judiciales.
Así, el expediente que durante más de un año investigó el ingreso de las valijas terminó sin una acusación por contrabando. La incógnita sobre quién permitió que el equipaje evitara los controles, sin embargo, quedó abierta y será materia de una nueva investigación.




