El silencio que rompe barreras
“La voz de Hind Rajab”, dirigida por la tunecina Kaouther Ben Hania, se alzó como el drama más comentado del Festival de Venecia tras recibir una ovación de pie de entre 23 y casi 24 minutos —la más larga hasta ahora en la historia—. La película reconstruye los últimos momentos de Hind Rajab, una nena palestina de cinco o seis años, atrapada en un auto bajo fuego israelí, mientras suplicaba auxilio por teléfono con la Media Luna Roja.
Relato auténtico y conmovedor
En lugar de mostrar violencia gráfica, el film utiliza la voz real de Hind, extraída de grabaciones originales, superpuesta a la actuación de un equipo ficticio de respuesta que intenta socorrerla. Esa decisión de centrarse en lo invisible —el silencio, el miedo, la espera— le da un poder emocional absolutamente devastador.
Más allá del cine: un grito político
La película no solo mostró fuerza narrativa, sino también impacto político. Tras la proyección, el público coreó “Palestina libre” y se exhibieron banderas palestinas. Además, figuras como Brad Pitt, Joaquin Phoenix, Rooney Mara, Alfonso Cuarón y Jonathan Glazer respaldaron el proyecto como productores ejecutivos. Túnez la eligió como su candidata al Óscar a Mejor Película Internacional.




