Un debut con olor a dólares y alineación total

Peter Lamelas, el flamante embajador de Estados Unidos en Buenos Aires –mandado por Donald Trump para bancar a su «amigo Javier Milei»–, arrancó con el pie derecho. En un almuerzo de la Cámara de Comercio de EE.UU. (AmCham), rodeado de pesos pesados del gobierno como el jefe de Gabinete Adorni, el canciller Quirno, Luis Caputo (que se fue rápido) y hasta Santiago Caputo, más CEOs de JP Morgan y Philip Morris, Lamelas tiró: «Trump me envió para apoyar a este gobierno que entiende el capitalismo y genera riqueza. Vamos a hacer grande a Argentina de nuevo».

No se quedó en palabras: adelantó que ya mueve hilos para una visita de Trump al país, algo que pintaría de oro las relaciones bilaterales. Habló del acuerdo comercial firmado en noviembre –que se cierra este mes–, del RIGI para atraer inversiones energéticas (dos proyectos en la recta final) y de un REPO por 5.000-6.000 millones de dólares con bancos gringos, a tasa baja, para bajar el riesgo país de 634 puntos y encarar la deuda de enero.

El ambiente fue de optimismo puro: para Lamelas, lo mejor para EE.UU. es una Argentina próspera, sin vuelta al pasado.