La recuperación del papa León XIV tras una operación por cáncer de pulmón mantiene en suspenso su visita a la Argentina, prevista para noviembre. Mientras los médicos aguardan los resultados de estudios clave, en el Vaticano avanzan las conversaciones sobre el itinerario, los discursos y el vínculo con el gobierno de Javier Milei.
El Pontífice, de 71 años, fue operado el martes 13 de octubre en el hospital Gemelli de Roma. Durante la intervención le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se había detectado un adenocarcinoma pulmonar. Los primeros controles mostraron una evolución favorable: comenzó a caminar, retomó la alimentación y realiza ejercicios de rehabilitación respiratoria.
Sin embargo, todavía falta conocer el alcance definitivo de la enfermedad y determinar si necesitará tratamientos adicionales. Esos resultados serán fundamentales para establecer si podrá afrontar una gira internacional de doce días por Uruguay, Argentina y Perú, con numerosos traslados y actividades públicas.
Una visita esperada y con implicancias políticas
La agenda oficial contempla la llegada de León XIV a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, con actividades en Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján. Aunque el cronograma continúa vigente, su realización dependerá de la autorización médica y de cómo avance la recuperación.
La visita genera expectativas tanto religiosas como políticas. Sería la primera llegada de un Papa al país desde la visita de Juan Pablo II en 1987, ya que Francisco murió en 2025 sin regresar a su tierra natal.
En paralelo, distintos sectores de la Iglesia mantienen conversaciones sobre el contenido de los discursos que podría pronunciar el Pontífice y el tono que adoptaría frente a la realidad social argentina y la gestión de Milei.
El Cottolengo Don Orione, una de las paradas centrales
Entre las actividades previstas se destaca la visita al Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde León XIV tendría un encuentro con residentes y trabajadores de la institución dedicada a la atención de personas con discapacidad.
Los organizadores buscan preservar el carácter pastoral de la actividad y priorizar a la comunidad del establecimiento. También existen conversaciones sobre la participación de funcionarios políticos y las condiciones protocolares del encuentro.
La visita adquiere relevancia en un contexto de diferencias entre el Gobierno nacional y distintos sectores sociales por las políticas destinadas a las personas con discapacidad y el financiamiento de las prestaciones.
La salud del Papa, por encima del calendario
León XIV manifestó su intención de viajar y, antes de la operación, explicó públicamente que había decidido seguir las recomendaciones de los médicos. Su actitud contrasta con las dificultades que tuvo Francisco para compatibilizar, durante sus últimos años, las indicaciones de reposo con su voluntad de mantener la actividad pastoral.
El Pontífice también tiene antecedentes de cáncer en su familia: sus padres atravesaron enfermedades oncológicas y su hermano mayor padece mieloma múltiple.
Su formación agustiniana y su fe aparecen como elementos relevantes en la manera en que afronta este momento. De todos modos, la decisión sobre el viaje dependerá de los resultados clínicos y de la evaluación médica de su recuperación.
Por ahora, los preparativos continúan y las conversaciones dentro de la Iglesia siguen abiertas. La expectativa por su llegada convive con una incógnita central: si su estado de salud le permitirá cumplir con una agenda internacional exigente.




