Perú: Keiko Fujimori cae al 28,3% de aprobación por la economía y la inseguridad

La imagen de la presidenta peruana Keiko Fujimori perdió 14,5 puntos porcentuales en un mes, en medio de la preocupación por la situación económica, el empleo y la delincuencia. Además, crece el cuestionamiento al acercamiento de su gobierno a Estados Unidos.

La aprobación de Fujimori cayó del 42,8% en septiembre al 28,3% a comienzos de octubre, mientras que la desaprobación trepó al 53,6%, según la encuesta LatAm Pulse, realizada por AtlasIntel para Bloomberg News.

Los resultados reflejan un deterioro de las expectativas que acompañaron su llegada al poder a fines de julio, luego de imponerse por un estrecho margen en la segunda vuelta electoral.

Economía e inseguridad, en el centro de las preocupaciones

El panorama económico aparece entre los principales factores de malestar. Según el sondeo, el 62% de los peruanos considera que la economía atraviesa una situación negativa, frente a un 22% que tiene una percepción favorable. En tanto, el 64% evalúa negativamente el mercado laboral.

A este escenario se suma la preocupación por la delincuencia: el 42% de los encuestados identifica la inseguridad como uno de los principales problemas del país, un aumento de más de tres puntos respecto de la medición anterior.

En paralelo, las perspectivas económicas están condicionadas por el impacto previsto del fenómeno climático El Niño sobre la agricultura y la pesca. El Banco Central de Perú redujo su proyección de crecimiento para 2026 al 3,2%, mientras la inflación continúa por encima del rango objetivo.

Fujimori endurece su discurso y refuerza la política de seguridad

Frente a las críticas, la mandataria adoptó una postura más dura en materia de seguridad. Su gobierno anunció la creación de un mando unificado entre la Policía y las Fuerzas Armadas para combatir el crimen organizado y expulsar a extranjeros que cometan delitos.

También impulsa medidas más restrictivas en las escuelas públicas, entre ellas nuevas reglas sobre el maquillaje, las uñas pintadas y el cabello de los estudiantes, tras un caso de agresión sexual que generó repercusión en el país.

Otro punto de controversia es el acercamiento de Perú a Estados Unidos. La incorporación del país al Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por el gobierno de Donald Trump contra el crimen organizado, despertó cuestionamientos sobre la autonomía peruana en materia de seguridad.

De acuerdo con la encuesta, el 33% de los consultados considera que ese alineamiento limita de manera importante la capacidad de Perú para decidir su propia política contra la delincuencia organizada.

Los datos muestran que, a menos de tres meses de asumir la presidencia, Fujimori enfrenta un escenario de creciente descontento, marcado por las dificultades económicas, la inseguridad y el debate sobre la orientación de su política exterior.