El Senado debate hoy la reforma de la Ley de Glaciares en una jornada atravesada por un amplio operativo de seguridad en el Congreso. Desde temprano, la zona estuvo vallada y con presencia reforzada de la Policía Federal Argentina (PFA), en un contexto de alta tensión por el tratamiento de una norma sensible vinculada a la protección de las fuentes de agua.
En ese marco, 12 activistas de Greenpeace fueron detenidos durante la mañana mientras realizaban una protesta en las escalinatas del Palacio Legislativo. La organización definió la acción como “directa y pacífica” y buscó visibilizar el rechazo a la reforma impulsada por el Gobierno nacional.
Escalinatas valladas, activistas detenidos y un camarógrafo arrestado
Los manifestantes se sentaron sobre inodoros y desplegaron un cartel con la consigna: “Senadores, no se caguen en el agua”, en alusión al impacto que tendrá la modificación de la ley sobre las reservas hídricas.

Según explicó Agostina Rossi Serra, integrante de Greenpeace Argentina, la Policía intervino unos 20 minutos después de iniciada la acción. “Ya se llevaron detenidos a los 12 activistas que participaron de esta actividad pacífica”, señaló desde la puerta del Congreso y calificó el operativo como “completamente desmedido”.
En medio del operativo también fue detenido el camarógrafo de A24, Facundo Tedeschini, quien cubría la protesta. Luego fue asistido por el SAME y trasladado al Hospital Ramos Mejía.
Desde allí relató: “Me patearon, me pegaban por abajo”. Según su testimonio, quedó atrapado por el cable de la cámara cuando la policía avanzó y no pudo retroceder. “No voy a dejar la cámara, no la dejé nunca”, afirmó. Denunció que lo redujeron entre varios efectivos, lo golpearon mientras lo trasladaban y le arrojaron gas pimienta.
Qué se juega hoy con la reforma
La discusión en el recinto se centra en una modificación que redefine el alcance de las áreas protegidas en el ambiente periglaciar. El proyecto propone distinguir entre el área periglaciar en general y determinadas “geoformas” con función hídrica comprobable, lo que en la práctica podría reducir la superficie bajo protección y habilitar más actividades productivas.
Desde Greenpeace, el director de programas Diego Salas sostuvo que lo que se decide hoy es “si se protegen las fuentes de agua de Argentina o se abre la puerta a intervenir zonas que la ley vigente protege”. Además, calificó la iniciativa como “regresiva e inconstitucional”.
Con el recinto listo para votar y un fuerte operativo en las calles, la jornada combina tensión política, reclamos ambientales y cuestionamientos al accionar policial. El eje de la discusión, sin embargo, sigue siendo el mismo: el futuro de los glaciares y del agua en el país.



