El Gobierno impulsa cambios profundos
El Gobierno avanza con un proyecto de libertad educativa que propone derogar la Ley de Educación Nacional Nº 26.206 y redefinir el rol del Estado, las escuelas y las familias. La iniciativa plantea una reorganización completa del sistema y ubica a la libertad educativa como eje central.
El borrador plantea que cada institución pueda diseñar planes de estudio propios, siempre respetando contenidos mínimos comunes. También habilita educación en casa, formatos híbridos y modalidades a distancia sin edad mínima establecida. Además, permitiría ofrecer educación religiosa opcional en escuelas públicas fuera del horario escolar.
Más horas y espacio curricular flexible
El proyecto fija un mínimo de 540 horas anuales para inicial y 720 para primaria y secundaria. Hasta un 25% del tiempo escolar podría destinarse a un “espacio de autonomía curricular”, donde cada escuela define contenidos y propuestas propias.
Evaluación y control
Se mantienen las pruebas nacionales, pero pasarían a ser anuales y censales. Los resultados podrían publicarse por escuela, y se crearía un Registro Nacional de Planes de Estudio para validar los diseños institucionales.
El esquema elimina la meta del 6% del PBI para educación y propone un sistema de responsabilidad compartida que combine fondos para escuelas y apoyos directos a familias vía becas, vales educativos o créditos fiscales. También se impulsa mayor participación de padres en la gestión escolar a través de consejos institucionales.




