El gobierno de Javier Milei dio un giro inesperado tras el revés electoral en Buenos Aires, nombrando a Lisandro Catalán como ministro del Interior. Este abogado tucumano, de perfil técnico y bajo, asume un rol clave para recomponer la relación con los gobernadores y fortalecer la agenda libertaria. Pero, ¿quién es este hombre de confianza de Guillermo Francos y qué vinculación tiene con una figura controvertida del pasado argentino?

Un hombre de confianza con trayectoria técnica

Lisandro Catalán, nacido en San Miguel de Tucumán en 1971, es un abogado que ha construido su carrera en las sombras, priorizando la eficacia sobre la exposición pública. Su vínculo con Guillermo Francos, jefe de Gabinete, se forjó en el Banco Provincia durante el gobierno de Daniel Scioli (2006-2007) y se consolidó en la Fundación Acordar, un think tank donde Catalán coordinó equipos técnicos. Durante la gestión de Milei, ya se desempeñaba como vicejefe de Gabinete, siendo un nexo clave con gobernadores y legisladores.

Su experiencia incluye un paso por el Registro Nacional de Reincidencia durante los gobiernos de Macri y Fernández, donde mantuvo un perfil profesional incluso bajo administraciones de signo político opuesto. Su rol en la transición presidencial de 2023, articulando con Eduardo “Wado” de Pedro, destacó su capacidad para tender puentes en contextos complejos. Ahora, como ministro, liderará la Mesa Federal junto a Luis Caputo para negociar con gobernadores y avanzar en las reformas estructurales de La Libertad Avanza.

El desafío de recomponer el diálogo político

El nombramiento de Catalán llega en un momento crítico para el gobierno, que busca recuperar terreno tras derrotas en el Congreso y tensiones con las provincias. La creación de la Mesa Federal, anunciada por Francos, apunta a reconstruir el diálogo con gobernadores afines para impulsar la agenda libertaria. Catalán, con su estilo discreto y habilidades de negociación, será clave para destrabar conflictos y garantizar la estabilidad política que el gobierno necesita para sostener sus planes económicos.

El peso de un apellido ligado a la dictadura

Lisandro Catalán es hijo de Juan José Catalán, una figura polémica que fue ministro de Educación durante la dictadura de Jorge Rafael Videla (1977-1978). Juan José, abogado y político tucumano, implementó políticas alineadas con el Proceso de Reorganización Nacional, como la distribución de manuales para detectar “actividades subversivas” en escuelas y un plan para reducir universidades públicas, acusadas de ser focos de oposición. Su gestión estuvo marcada por la censura y la persecución ideológica.

En 2007, Juan José Catalán publicó La educación argentina en crisis, un libro donde defendió aspectos de su gestión y criticó la decadencia del sistema educativo, aunque sin abordar directamente las acusaciones de represión. Ese mismo año, perdió su jubilación de privilegio por su rol en la dictadura, tras un reclamo público que lo señaló como cómplice del terrorismo de Estado. Su vida terminó trágicamente en 2013, cuando se suicidó en Tucumán a los 80 años, tras padecer cáncer.

Lisandro, sin embargo, ha mantenido un perfil alejado de las controversias de su padre, enfocándose en una carrera técnica y administrativa, aunque el apellido Catalán carga con el peso de la historia.