La cena que salió mal: Macri se va con las manos vacías de Olivos
Mauricio Macri se fue caliente de la cena con Javier Milei en Olivos el viernes, justo cuando estallaba la bomba de las renuncias. El expresidente, que había ido para charlar sobre cómo armar equipos más sólidos post-elecciones, terminó sin acuerdo. «No logramos ponernos de acuerdo», tiró en un posteo que pegó como patada en las canillas al Gobierno. Todo mientras Francos y Catalán anunciaban su salida, y Adorni entraba por la puerta de atrás como nuevo jefe de Gabinete.
«Sin experiencia»: Macri propone a Marín y la Casa Rosada responde con chicana
Macri no se guardó nada: cuestionó la elección de Adorni por su «falta de experiencia» y lo comparó con Francos, al que vio como un tipo de equilibrio y sensatez. «No parece una buena noticia», largó, y hasta sugirió a Horacio Marín, el presidente de YPF, como opción ideal: un perfil técnico con trayectoria en petróleo y gestión. Desde la Rosada, el tiro salió por la culata: «Nos chupa un huevo lo que diga Macri, con 80% de imagen negativa», respondieron, minimizando el impacto de un líder que aún maneja 17 diputados PRO.
Tensiones a la derecha: ¿Quiebre que complica las reformas?
El posteo de Macri huele a ruptura con los libertarios, justo cuando Trump pedía desde EE.UU. que se junten las derechas. Con fugas en el PRO y disputas internas zanjadas a favor de Karina Milei y Caputo, Adorni ya marca la cancha: va por consensos para la reforma laboral y tributaria. Despedidas emotivas a Francos de Caputo y Pettovello no ocultan el portazo, y ahora el nuevo Gabinete planea su debut la próxima semana. ¿Soporta la alianza? Para Milei, este quilombo suma un dolor de cabeza más en la carrera por gobernabilidad.



