Estados Unidos lanzó un ataque letal contra un buque que partió de Venezuela, acusado de llevar drogas. El gobierno de Maduro responde con dureza. Acá va lo esencial.

Ataque naval en el Caribe

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, confirmó que el ejército estadounidense llevó a cabo un «ataque letal» en el sur del Caribe contra un barco que, según Washington, transportaba drogas y estaba operado por el Tren de Aragua, calificado como organización narcoterrorista. El operativo, ordenado por Donald Trump, dejó 11 muertos y ningún herido entre las fuerzas yanquis. Fue el primer ataque de EE.UU. en la región desde la invasión de Panamá en 1989, según informes.

Respuesta firme de Venezuela

El gobierno bolivariano, liderado por Nicolás Maduro, salió al cruce con fuerza. Freddy Ñáñez, ministro de Comunicación, acusó a Rubio de fabricar pruebas con inteligencia artificial para justificar el ataque. En Telegram, afirmó que el video difundido por Trump, donde se ve la destrucción del buque, es falso y busca «manchar de sangre» al presidente estadounidense. Maduro, por su parte, denunció una amenaza directa a Venezuela y aseguró que el país está en «máxima preparación» con 15.000 soldados desplegados en la frontera con Colombia y una milicia civil en alerta.

Escalada de tensiones y despliegue militar

La movida de EE.UU. no es aislada: incluye tres destructores (USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson), un crucero con misiles, submarinos y más de 4.000 marines en la zona. Maduro calificó esto como una agresión para controlar los recursos naturales venezolanos, como el petróleo, y rechazó las acusaciones de narcotráfico. La región está en vilo, con Cuba y la ALBA denunciando una amenaza a la paz. Mientras, EE.UU. mantiene la presión, ofreciendo 50 millones de dólares por la captura de Maduro, acusado de liderar el Cartel de los Soles.