¿Qué implica este acuerdo?
Tras un cuarto de siglo de idas y venidas, el Mercosur y la Unión Europea finalmente pusieron la firma a un acuerdo que promete cambiar el juego comercial global. Esto pasó en Asunción, Paraguay, y abre las puertas a un mercado gigante que une a más de 700 millones de personas.
Se trata de un pacto integral que va más allá del comercio: incluye política y cooperación. Eliminará aranceles en más del 90% de los intercambios, bajará barreras no arancelarias y alineará normas en inversiones, propiedad intelectual y estándares sanitarios.
Los jugadores clave en la firma
La rúbrica la pusieron Ursula von der Leyen, de la Comisión Europea, y António Costa, del Consejo Europeo. Javier Milei fue testigo de honor, junto a líderes de Uruguay, Paraguay, Bolivia y Panamá. Lula da Silva, de Brasil, no estuvo presente. Milei lo celebró como el mayor hito del Mercosur desde su fundación, y lo atribuyó a la presidencia argentina del bloque el año pasado.
Beneficios y desafíos por delante
Para el Mercosur, significa mejor acceso a Europa para agroindustrias y minerales. Los europeos ahorrarán unos 4 mil millones de euros al año y duplicarán inversiones. Pero no todo es color de rosa: hay preocupaciones por sectores sensibles como textiles o agricultura, y exigencias ambientales de la UE que demandan ajustes en deforestación y derechos laborales.




