Javier Milei volvió a subir al escenario del Foro Económico Mundial en Davos y soltó un discurso de 30 minutos cargado de su sello: defensa a ultranza del capitalismo de libre empresa, críticas al intervencionismo y elogios a su propia gestión en Argentina.

Defensa del libre mercado y dardos al socialismo

Milei insistió en que el capitalismo de libre empresa no solo es el más productivo, sino “el único sistema justo, eficiente y que genera mayor crecimiento”. Repitió que las “fallas del mercado no existen” y que las regulaciones estatales “matan el crecimiento y destruyen el derecho de propiedad”. Apuntó fuerte contra el socialismo: lo calificó de “engaño que suena lindo pero termina horriblemente mal”, citó los “150 millones de muertos” que le atribuye y llamó “narcodictadura sangrienta” al gobierno de Venezuela, cuyos “tentáculos terroristas” se expandieron por la región. Pidió a los políticos y estados que “dejen de fastidiar” a los empresarios, a quienes ve como los que “hacen un mundo mejor”.

Logros propios y guiño a Trump

El presidente destacó sus “13.500 reformas estructurales” y celebró indicadores: déficit bajado 15 puntos del PBI, inflación del 300% al 30%, pobreza del 57% al 27%. Dijo que en lugar de “regalar pescado” a los vulnerables, les enseñaron a “pescar” y hasta a armar su propia empresa. Parafraseó a Trump con “Make Argentina Great Again” y cerró con tono mesiánico: América será “el faro de luz que vuelva a encender a Occidente”, recuperando valores judeo-cristianos, filosofía griega y Derecho Romano. El discurso, que arrancó con demora por la charla previa de Trump, reafirmó su alineamiento con ideas de libertad y desregulación en un auditorio global.