La comunidad académica y científica del norte argentino despide con pesar a Carlos Kirschbaum, profesor emérito de la Universidad Nacional de Tucumán y figura central en el desarrollo de la luminotecnia. Su fallecimiento generó una fuerte conmoción tanto en el ámbito universitario como en el sistema científico.
Un maestro que formó generaciones
Desde el Departamento de Luminotecnia, Luz y Visión, Kirschbaum dejó una huella profunda como docente e investigador. La científica Elisa Colombo lo recordó como un referente humano y profesional, destacando su compromiso con la formación colectiva.
Impulsó proyectos donde el conocimiento se compartía y se construía en equipo. Entre sus aportes más destacados figura el diseño de iluminación de más de 60 museos y monumentos del norte argentino, siempre priorizando el desarrollo de especialistas locales.
Impacto científico y reconocimiento institucional
Su trabajo trascendió la universidad y tuvo fuerte impacto en el sistema científico. Desde el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, expresaron el pesar por su fallecimiento y destacaron su rol como referente en el campo de la luz y la visión.
El organismo subrayó su legado en la formación de recursos humanos, la consolidación de equipos de investigación y su aporte al desarrollo científico regional, acompañando a su familia, colegas y discípulos en este momento.
Una mirada innovadora sobre la luz
Kirschbaum promovió una concepción integral de la iluminación, articulando disciplinas como la arquitectura, la salud, el arte y la psicología. Esa perspectiva interdisciplinaria permitió posicionar a Tucumán como un polo de referencia internacional en investigación lumínica.
Además, fue un actor clave en la vinculación entre universidad y ciencia, fortaleciendo espacios como el Instituto de Luz, Ambiente y Visión dentro del sistema del CONICET NOA Sur.
Trayectoria y legado
Nacido en Tucumán en 1944, se formó como físico en la UNT y obtuvo su doctorado en la Universidad Técnica de Berlín. A lo largo de su carrera ocupó cargos de gestión académica y científica, además de dirigir programas de posgrado y formar investigadores.
Hasta sus últimos días, mantuvo su compromiso con el conocimiento: dejó finalizado un libro que recorre su trayectoria y que será publicado próximamente.
Quienes lo conocieron coinciden en algo: más allá de sus logros, fue un formador generoso, con una visión que trascendió lo técnico para transformar la manera de pensar la luz y su impacto en la vida cotidiana.




