Una funcionaria con trayectoria técnica y vínculo directo con Bullrich

Alejandra Monteoliva fue designada por Javier Milei como nueva ministra de Seguridad, en reemplazo de Patricia Bullrich, consolidando una línea de continuidad dentro del Gobierno. Politóloga cordobesa, con formación en la Universidad Católica de Córdoba y una maestría en Colombia, acumula una extensa experiencia en análisis criminal, gestión de datos y políticas de seguridad tanto en Argentina como en Latinoamérica. A nivel nacional, tuvo roles clave durante la gestión de Cambiemos, como directora nacional de Gestión de Información Criminal y luego como secretaria de Seguridad, convirtiéndose en la persona de máxima confianza de Bullrich.

Monteoliva, por su parte, también expresó en sus redes cómo ella misma se posiciona frente a su nuevo desafío y reafirma sus compromisos con las políticas de “orden y firmeza”.


El episodio más polémico: los saqueos en Córdoba en 2013

En 2013, Monteoliva ocupó brevemente el cargo de ministra de Seguridad de Córdoba. Durante su gestión, la provincia atravesó uno de los episodios más graves de su historia reciente: el acuartelamiento policial que dejó a la ciudad sin patrullaje y derivó en saqueos masivos, un muerto y más de 200 detenidos. La crisis escaló rápidamente ante la falta de fuerzas federales —la Gendarmería no intervino— y Monteoliva terminó renunciando una vez restablecido el orden. Este antecedente sigue siendo el punto más cuestionado de su carrera, y vuelve a escena ahora que asume el control de la seguridad a nivel nacional.

De la crisis local a una proyección regional y federal

Tras su salida del gabinete cordobés, Monteoliva se volcó al ámbito académico y a la consultoría internacional. Trabajó en proyectos de seguridad ciudadana en Honduras y El Salvador, participó en programas universitarios de gobernabilidad en Colombia y luego regresó al país para sumarse al Ministerio de Seguridad durante la gestión de Cambiemos. Su perfil combina experiencia técnica, trabajo territorial y contactos sólidos dentro del sector. Hoy, su llegada al ministerio la posiciona como una figura central del dispositivo de seguridad del Gobierno.