El descargo de la abogada argentina con orden de prisión preventiva en Río de Janeiro
Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años procesada por presuntos actos de racismo en Brasil, utilizó sus redes sociales para exponer su situación legal actual. A través de un video, la profesional manifestó su temor y denunció que se están ignorando sus garantías procesales tras la reciente decisión de la justicia brasileña de dictar su prisión preventiva.
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Los fundamentos de la justicia brasileña
El Juzgado Penal N° 37 de Río de Janeiro decidió revocar la libertad de Páez, quien hasta el momento se encontraba bajo monitoreo con tobillera electrónica. El magistrado a cargo de la causa hizo lugar al pedido de la fiscalía bajo el argumento de que la libertad de la acusada representa un riesgo para la instrucción del caso.
La justicia de Brasil sostiene que existe peligro de fuga y que la permanencia de la abogada en libertad podría derivar en la intimidación de testigos o de las víctimas. Según el fallo, estas medidas son necesarias para garantizar el establecimiento de la verdad real sobre lo ocurrido a mediados de enero en un bar de Ipanema.
Los hechos bajo investigación
La causa se inició el 14 de enero a raíz de un incidente en un local gastronómico. La fiscalía recolectó testimonios y registros de cámaras de seguridad que, según su criterio, prueban que Páez realizó gestos discriminatorios hacia los empleados del lugar.
Por su parte, la defensa de la abogada presenta una versión distinta:
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Versión judicial: Se sostiene que la acusada utilizó gestos peyorativos que exceden cualquier contexto de discusión casual, configurando un delito de racismo.
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Versión de Páez: La abogada admite que su reacción fue inapropiada, pero asegura que fue una respuesta a agresiones previas y conductas obscenas por parte del personal del bar.
Un escenario legal complejo
En su descargo público, Páez cuestionó la justificación del peligro de fuga, señalando que desde el inicio del proceso estuvo a disposición de las autoridades y cumpliendo con el uso del dispositivo electrónico. Sin embargo, para los fiscales, el comportamiento de las personas que acompañaban a la abogada durante el incidente refuerza la acusación, ya que interpretan que hubo intentos de frenar su conducta por la conciencia de que se estaba cometiendo un acto ilícito.
Con la orden de detención firme, la situación de la argentina en Brasil se vuelve crítica, mientras su entorno busca visibilizar el caso argumentando una vulneración de derechos en el proceso penal extranjero.




