Los mercados financieros viven un lunes negro este 3 de marzo de 2026, con el petróleo disparado por la escalada bélica en Medio Oriente y las bolsas mundiales en rojo intenso tras nuevos ataques cruzados entre Irán, Israel y Estados Unidos.
El petróleo no para de subir y el miedo al desabastecimiento
El crudo Brent ya roza los 85 dólares por barril (con picos por encima de 85), impulsado por el temor a que se cierre el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y gas mundial. Irán anunció que “ni una gota saldrá del Golfo Pérsico” en represalia, y ya hubo ataques a buques e infraestructura en la zona. Esto genera preocupación global: China (principal comprador iraní) alerta, Qatar suspende producción de GNL y el gas natural también se encarece. En Argentina, podría traer más divisas por exportaciones, pero encarece nafta y presiona la inflación (YPF evalúa no trasladar todo el aumento de una).
Bolsas en caída libre y activos refugio en jaque
Las principales bolsas europeas (como Madrid) pierden más del 3%, con correcciones que se extienden desde Asia. El miedo a interrupciones prolongadas en el suministro y a una inflación más alta por energéticos pesa fuerte. Mientras, el oro y otros activos de refugio también muestran volatilidad, y el ecosistema cripto iraní colapsa temporalmente por suspensiones. El conflicto entra en su cuarto día sin señales de desescalada, y los inversores miran con lupa cada nuevo bombardeo o amenaza. El petróleo sube, pero el resto del mundo financiero tiembla.




