La conducción de la CGT acelera definiciones ante el avance de la reforma laboral en Diputados
La Confederación General del Trabajo (CGT) decidió adelantar para este lunes a las 16 horas su reunión de Consejo Directivo. El objetivo del encuentro, que se realizará de forma virtual, es debatir la convocatoria a un paro general de 24 horas. Esta medida de fuerza coincidiría con el día en que la Cámara de Diputados inicie el tratamiento del proyecto de reforma laboral, que ya cuenta con la aprobación del Senado.
El cambio de estrategia del triunvirato
Originalmente, la cúpula cegetista tenía previsto reunirse el miércoles. Sin embargo, la posibilidad de que el oficialismo acelere los tiempos legislativos para sesionar este jueves 19 obligó a anticipar los debates internos. Aunque el sector dialoguista de la central obrera mantenía una postura más moderada, la presión de las bases y de los sindicatos más combativos parece haber inclinado la balanza hacia una protesta de mayor impacto.
Desde el entorno de la conducción admiten que una nueva movilización callejera podría no ser suficiente y que el cese de actividades permitiría canalizar el malestar de los gremios sin quedar expuestos a los incidentes que se produjeron en las últimas marchas frente al Congreso.
Los puntos críticos del proyecto
La CGT fundamenta su rechazo en la supuesta inconstitucionalidad de varios artículos de la reforma. Si bien los dirigentes lograron preservar las cuotas solidarias y el financiamiento de las obras sociales, existen otros ejes que generan una preocupación central:
- Indemnizaciones y jornada laboral: Los cambios en los derechos individuales son vistos como un retroceso en la tutela del trabajador.
- Derecho de huelga: La regulación estricta en servicios esenciales y las limitaciones a las asambleas sindicales son interpretadas como una afectación directa al derecho colectivo.
- Licencias por enfermedad: Un punto de reciente controversia es la modificación en el pago de salarios por accidentes o enfermedades ajenas al trabajo, que reduciría los haberes percibidos durante el período de recuperación.
Tensiones internas y el frente combativo
La conducción oficial de la CGT también debe lidiar con el endurecimiento de sectores ultraopositores. El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), integrado por la UOM, ATE y las dos CTA, ya confirmó su propio paro con movilización para el día del debate en Diputados. Esta dinámica obliga a la central obrera a definir una postura clara para no perder el liderazgo del reclamo frente a los sectores más radicalizados.
Por otro lado, existe una mínima expectativa de que el proyecto deba volver al Senado si los bloques dialoguistas del PRO o partidos provinciales logran introducir cambios de último momento, principalmente en lo referido al pago de salarios mediante billeteras digitales o el mencionado artículo sobre licencias médicas.




