En un control rutinario sobre la Ruta Nacional 34, en Jujuy, las autoridades dieron un golpe importante al tráfico de fauna silvestre. Más de una decena de loros habladores fueron liberados de un traslado clandestino y ahora están en manos de especialistas para recuperarse.

El operativo que los salvó

Gendarmería Nacional, junto al Ministerio de Ambiente de la provincia, interceptó un vehículo particular donde llevaban escondidos 13 loros de la especie Amazona aestiva, conocidos como loros habladores. Los animales iban en condiciones precarias, sin documentación ni permisos legales, lo que confirma un caso típico de comercio ilegal.

Qué pasa ahora con los loros

Los loros fueron decomisados y derivados al Centro de Atención de la Fauna Autóctona de Jujuy (Cafaju). Allí, veterinarios los están evaluando y rehabilitando. El objetivo es claro: que recuperen su salud y, cuando estén listos, vuelvan a su hábitat natural en los bosques y selvas sudamericanas.

Esta especie está protegida por la Convención CITES (Apéndice II) precisamente por el alto riesgo de tráfico y la deforestación que la afecta. Desde el Ministerio recordaron un mensaje clave: “La fauna silvestre no es mascota. Su tenencia y venta están prohibidas”. Un recordatorio de que estos operativos siguen siendo fundamentales para frenar el negocio ilegal que pone en jaque a miles de animales nativos.