Tucumán enfrenta un temporal excepcional que en solo cuatro días superó la lluvia esperada para todo el mes, provocando el desborde de ríos, anegamientos masivos y complicaciones severas en la infraestructura vial de toda la provincia. En apenas 26 horas se registraron 134 mm de precipitación en el aeropuerto Benjamín Matienzo, una cantidad extraordinaria para la época.

Las zonas más afectadas

Aguilares: El río Chico desbordó afectando al menos 15 viviendas, con familias que debieron autoevacuarse preventivamente

Lules: Declararon emergencia en varios sectores, con dos familias evacuadas oficialmente y otras que lo hicieron por prevención

Capital: Anegamientos temporales y caída de al menos nueve árboles y cuatro grandes ramas

Rutas: La 307 presenta un socavón cerca de Santa Lucía, mientras las rutas 321, 303, 304, 329, 331, 334, 339 y 340 tienen problemas severos

Ríos que buscan su cauce

La intendenta de Lules, Marta Albarracín, fue contundente: «El río busca recuperar su cauce natural. Esto ya pasó hace más de 10 años, cuando se cayó el puente, y desde entonces no habíamos tenido una crecida de esta magnitud». Reclamó obras definitivas como defensas de hormigón, gaviones y encauzamiento técnico, criticando que «las reparaciones provisorias no son suficientes».

Situación meteorológica crítica

El observador Cristofer Brito explicó que el problema se agravó porque «llovió sobre mojado»: el suelo ya estaba saturado por precipitaciones anteriores, lo que impidió el drenaje adecuado y favoreció la acumulación masiva de agua. Las autoridades de Defensa Civil mantienen operativos activos en coordinación con Vialidad Provincial y municipios, aunque oficialmente no se abrieron centros de evacuación.

Impacto y respuestas

Mientras el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, destacó que los canales Norte y Sur de la Capital evitaron mayores anegamientos, las familias afectadas reciben asistencia articulada entre las áreas de Salud, Seguridad y Desarrollo Social. El temporal expone nuevamente la vulnerabilidad de la infraestructura provincial frente a eventos climáticos extremos.