Una prenda íntima suelta en la ruta fue la protagonista de un susto épico
Imaginátelo: un motociclista circulando tranqui por la ruta 26, a la altura del puente del río Vaqueros, cuando de repente… ¡zas! Algo le pega en la cara y le tapa toda la visión. No fue un pájaro, ni una bolsa: era una bombacha que salió volando desde un auto que iba adelante.
El pobre tipo perdió el control, la moto se le fue para cualquier lado y terminó en la banquina con golpes leves. Por suerte pudo frenar antes de comerse el guardarrail o cruzarse de carril.
Los que venían atrás no lo podían creer: “Pensé que era un trapo, pero cuando vi que era ropa interior me agarró un ataque de risa y bronca al mismo tiempo”, contó un testigo. La conductora del auto del cual salió la prenda ni se enteró y siguió viaje como si nada.
El motociclista, todavía shockeado, terminó en el hospital con politraumatismos leves y una anécdota que va a contar toda la vida. Moral del día: cerrá bien la ventanilla cuando lleves ropa interior suelta… o alguien más paga los platos rotos.




