Resultados alentadores tras tres años de seguimiento
Un amplio estudio multicéntrico realizado en Argentina evaluó el uso de CBD purificado —medicamento aprobado por ANMAT— en 551 pacientes con epilepsias severas y resistentes al tratamiento convencional. El seguimiento, que abarcó desde marzo de 2021 hasta diciembre de 2024, involucró a niños de entre seis meses y 16 años, distribuidos en diez centros de salud en la Ciudad de Buenos Aires y en varias provincias.
Los resultados fueron contundentes: más del 50 % de los pacientes redujo sus convulsiones al menos a la mitad, y un 14,2 % quedó libre de crisis tras entre 12 y 32 meses de tratamiento.
Mejora integral: menos crisis y mejor calidad de vida
Además de la reducción de episodios convulsivos, casi el 64 % mostró mejoras clínicas generales según la escala CGI-I. Muchos pudieron disminuir o suspender otras medicaciones antiepilépticas.
El estudio también documentó avances en aspectos clave del desarrollo: mejorías en contacto visual, habilidades motoras, comunicación, sueño, conducta, e incluso disminución de síntomas relacionados con comorbilidades neurológicas en cuadros complejos.
Seguridad y tolerancia: perfil favorable
El CBD demostró ser bien tolerado. Aunque se usaron dosis de hasta 50 mg/kg/día —incluso en menores de un año— los efectos secundarios fueron leves y transitorios en la mayoría de los casos.
Más allá de la epilepsia: posibilidades futuras
El fármaco se emplea actualmente para síndromes epilépticos como Síndrome de Lennox-Gastaut o Síndrome de Dravet, así como epilepsias asociadas a Esclerosis Tuberosa. Pero los investigadores destacan su eficacia también en epilepsias de otras etiologías, lo que abre la puerta a tratamientos más personalizados.
Las mejorías observadas en comorbilidades —como trastornos de conducta o dificultades neurológicas— impulsan a los médicos a evaluar el CBD también en pacientes con otros trastornos del desarrollo, incluso sin epilepsia.




