El artista de la cumbia 420 solucionó el conflicto por la manutención de su hija con Tamara Báez, pero una millonaria deuda con el ex abogado de ella lo pone otra vez en problemas legales, con riesgo de inhibición.

L-Gante parece estar en una montaña rusa legal. Justo cuando logra zafar de un problema judicial, otro lo está esperando a la vuelta. El músico, cuyo nombre real es Elián Valenzuela, acaba de regularizar su situación como deudor alimentario, pero ahora una nueva deuda, esta vez con el ex abogado de su ex pareja, Tamara Báez, amenaza con dejarlo inhibido y con sus cuentas embargadas.

De un problema legal a otro: la nueva deuda millonaria

Recientemente, el cantante de cumbia 420 homologó un acuerdo por la cuota alimentaria de su hija con Tamara Báez. Este paso crucial significó que, finalmente, será dado de baja del temido Registro de Deudores Alimentarios Morosos. Sin embargo, el alivio le duró poco. Una nueva notificación judicial llegó a sus manos: Juan Pablo Merlo, el ex representante legal de Báez, lo está demandando por el pago de sus honorarios profesionales correspondientes al juicio de alimentos, que tuvo sentencia en 2022.

El abogado reclama el pago de un monto fijo, más intereses y penalidades, que en conjunto suman una deuda millonaria en pesos argentinos. La situación es irónica: Merlo fue quien llevó la causa durante años luchando por un monto mayor para la hija de la pareja, y ese mismo trabajo ahora es el motivo del nuevo conflicto para L-Gante.

Las consecuencias: inhibición y embargo inminentes

¿Qué pasa si L-Gante no paga? Las consecuencias son graves y directas. Frente al reclamo judicial por impago de honorarios, las herramientas legales disponibles para el acreedor (en este caso, el abogado Merlo) son contundentes. De no abonar la suma reclamada, el músico podría enfrentarse a un embargo de sus bienes y cuentas bancarias para saldar la deuda.

Además, y quizás lo más urgente para un artista que viaja frecuentemente, se solicitaría su inhibición para salir del país. Esto significa que, una vez más, se le prohibiría viajar al exterior hasta no resolver este nuevo compromiso económico, una situación que ya conoce bien.

Un acuerdo con nuevo abogado, pero una deuda pendiente

Es importante destacar que el acuerdo de alimentos que L-Gante y Tamara Báez homologaron recientemente se realizó con el nuevo representante legal de la influencer, Pablo Cuellarz. Este acuerdo cerró ese capítulo específico de su disputa legal.

Sin embargo, la deuda con Merlo es independiente. Corresponde a los servicios legales prestados en el período anterior, cuando él era el abogado a cargo del caso. Es un reclamo directo del profesional hacia Valenzuela por el trabajo realizado y que culminó con el fallo a favor de su entonces representada. El músico había salido de un laberinto judicial, pero otra puerta lo esperaba abierta. Ahora, tendrá que resolver este nuevo frente para evitar más complicaciones.