El director técnico de Boca Juniors fue dado de alta tras tres días internado en el Instituto Fleni por una infección urinaria resistente. Su evolución fue favorable y, aunque deberá volver a controles, ya se recupera en su hogar.

Por fin hay buenas noticias para la familia de Boca. Miguel Ángel Russo, el entrenador del equipo xeneize, finalmente recibió el alta médica y pudo volver a su casa después de una complicada internación de tres días. El DT de 69 años había sido hospitalizado el pasado martes 2 de septiembre en el Instituto Fleni de Belgrano para tratar una infección urinaria que requirió atención inmediata y un estricto control.

Alta con seguimiento: la evolución favorable del DT

Si bien los médicos fueron cautelosos desde el primer momento y no quisieron apresurar su salida, la evolución de Russo fue positiva. Desde su círculo íntimo destacaron que se encuentra «animado y con buen ánimo pese a la incomodidad del proceso». El alta se produjo una vez que los profesionales de la salud consideraron que la infección estaba controlada y que el entrenador podía continuar con su recuperación de manera ambulatoria.

Sin embargo, el alta no significa el final del tratamiento. El próximo lunes, Russo deberá regresar al Fleni para realizarse nuevos chequeos médicos y continuar con el seguimiento de su caso, asegurando una recuperación completa.

La internación: un tratamiento riguroso contra una bacteria resistente

La internación no fue un mero trámite. La infección que padecía Russo era resistente, lo que exigió un protocolo de tratamiento riguroso y específico. Los médicos decidieron mantenerlo internado para tener un control cercano de su evolución, administrándole antibióticos por vía intravenosa a través del suero para combatir la bacteria de manera más efectiva.

Durante todos esos días, el técnico se mantuvo hidratado con suero y bajo la supervisión y los controles permanentes del cuerpo médico, cuyo principal objetivo era garantizar que la infección fuera erradicada por completo antes de darle el alta.

Visitantes, apoyo y el descargo ante los rumores

La internación de Russo movilizó a sus seres queridos y al mundo de Boca. El DT recibió la visita constante de sus familiares y también el apoyo de su fiel ayudante de campo, Claudio Úbeda, quien se acercó al sanatorio para acompañarlo.

Además, trascendió que el presidente del club, Juan Román Riquelme, se comunicó telefónicamente con el entrenador para expresarle todo su apoyo y desearle una pronta recuperación.

En medio de la preocupación, habían circulado versiones infundadas que señalaban que Russo se encontraba desorientado, rumores que fueron alimentados por imágenes suyas que lo mostraban somnoliento durante el último partido. Sin embargo, desde su círculo íntimo fueron contundentes al descartar esos rumores y aclararon que el entrenador «está lúcido, con sus funciones cognitivas a pleno y en constante comunicación con sus allegados».