San Martín volvió a dejar una imagen preocupante en la Primera Nacional. El equipo tucumano cayó 2-0 ante Tristán Suárez, líder de la Zona B, y volvió a alejarse de los puestos de Reducido cuando quedan apenas ocho fechas para el final de la fase regular.

El conjunto dirigido por Alejandro Orfila tuvo enormes dificultades para generar juego y prácticamente no inquietó al arco defendido por Joaquín Bigo durante buena parte del partido. Aunque mostró una reacción en el segundo tiempo, no logró transformar esa mejoría en situaciones claras y terminó sufriendo una nueva derrota.

Con este resultado, el ciclo de Orfila acumula apenas tres triunfos en 11 partidos. El margen de error se achica para el “Santo”, que continúa fuera de la zona de clasificación y necesita comenzar a sumar con urgencia.

Tristán Suárez golpeó primero

El encuentro comenzó con pocas emociones. San Martín intentó presionar en campo rival y Tristán Suárez manejó la pelota, pero ninguno conseguía generar peligro concreto.

La primera llegada del equipo tucumano fue un cabezazo de Agustín Graneros que se fue por encima del travesaño. Poco después, el local encontró la apertura del marcador.

A los 18 minutos, una jugada preparada terminó con la defensa de San Martín desacomodada. Diego Becker participó de la maniobra y, tras un primer intento de Diego Mastrángelo, Mauricio Guzmán definió con precisión contra el palo derecho de Darío Sand.

El gol no provocó una reacción inmediata en el equipo de Orfila. San Martín siguió sin encontrar circuitos de juego y recurrió principalmente a pelotazos largos en busca de Mauro Verón.

Antes del descanso, el conjunto tucumano apenas volvió a probar al arquero Bigo con un remate lejano de Bruno Cabrera. Del otro lado, Tristán Suárez tuvo oportunidades para ampliar la diferencia y hasta estrelló una pelota en el travesaño.

San Martín mejoró, pero no alcanzó

Orfila movió el banco en el entretiempo y apostó por Rodrigo Ayala, Santiago Briñone y Diego Diellos. El cambio se notó en la actitud: San Martín salió a disputar el complemento con mayor intensidad y consiguió adelantarse algunos metros.

El ingreso de Diellos permitió formar un doble nueve junto a Verón, mientras que Briñone aportó mayor presencia en la mitad de la cancha. Ayala también consiguió darle algo más de profundidad al ataque.

Sin embargo, la mejoría no se tradujo en un dominio sostenido ni en demasiadas ocasiones de gol. San Martín continuó teniendo problemas para asociarse y generar juego cerca del área rival.

La oportunidad más clara llegó sobre el final. Diellos ganó en el juego aéreo y conectó un cabezazo que parecía destinado a terminar en gol, pero Bigo respondió de gran manera y envió la pelota al córner.

Cuando el partido ya se terminaba, Marcos Enrique ejecutó un tiro libre que se desvió en la barrera y terminó sellando el 2-0.

Un panorama cada vez más complicado

La derrota profundiza las dudas alrededor de San Martín. El equipo mostró carácter durante algunos pasajes del segundo tiempo, pero volvió a evidenciar falta de juego asociado, poca claridad ofensiva y dificultades para transformar sus aproximaciones en situaciones de peligro.

Con ocho jornadas todavía por disputar, el “Santo” necesita reaccionar para no quedar definitivamente relegado en la pelea por el Reducido. El tiempo empieza a jugar en contra de un equipo que todavía no encuentra respuestas futbolísticas bajo la conducción de Orfila.