Un gen que define maullidos y actitudes

¡Llegó el 8 de agosto, Día Internacional del Gato! Mientras acariciamos a nuestros compañeros peludos, un estudio japonés nos cuenta por qué algunos gatos son más «habladores» o temperamentales. Investigadores de la Universidad de Kioto descubrieron que una variante del gen receptor de andrógenos (AR) está detrás de comportamientos como el ronroneo, la agresividad y los maullidos insistentes. Este hallazgo, publicado en PLOS One, es un paso clave para entender qué hace tan únicos a nuestros michis.

¿Qué dice el ADN sobre tu gato?

El equipo, liderado por Yume Okamoto, analizó el ADN de 280 gatos mestizos en Japón y encontró que el gen AR, ligado a la respuesta hormonal, influye en cómo se comunican. Los gatos con alelos «cortos» (18 o menos repeticiones de un aminoácido) tienden a ronronear más y maullar para captar nuestra atención, especialmente los machos. Las hembras con este alelo, en cambio, pueden mostrarse más ariscas con extraños. Los alelos «largos» (19 o más repeticiones), exclusivos de gatos domésticos, sugieren que la convivencia con humanos moldeó su forma de «charlar».

Del ronroneo al bienestar animal

Este descubrimiento no es solo curiosidad científica: podría ayudar a mejorar la vida de los gatos. Conocer su genética permite anticipar comportamientos, como si un gato será más vocal o reservado, facilitando su cuidado. Los investigadores compararon el gen AR con el de felinos salvajes (como leopardos o linces) y confirmaron que la domesticación favoreció a los gatos más comunicativos. Aunque el estudio se centró en mestizos japoneses, abre la puerta a futuras investigaciones para entender mejor a nuestros amigos felinos y garantizarles una vida más feliz.