Un adiós que duele, pero un legado que brilla
Este jueves nos dejó Juan Chavetta, el ilustrador que conquistó corazones con su pincel y su ternura. Tras enfrentar una enfermedad en silencio, el creador de Puro Pelo se despidió, pero su obra sigue viva en los libros, las infancias y las paredes de Cipolletti. Su hija lo despidió en redes con un mensaje que resume su esencia: “Mi papá se convirtió en la estrellita más linda del universo”. Chavetta no solo dibujó personajes, sino que tejió emociones que seguirán abrazándonos.

Puro Pelo y un mural que respira en Tres Arroyos
En 2018, Chavetta llegó a Cipolletti para la Feria del Libro y dejó una marca imborrable: un mural de 10 metros en calle Tres Arroyos. “Pensé que sería fácil, pero llevar el boceto a esa pared fue todo un desafío”, confesaba entre risas. Mientras pintaba, chicos y grandes se acercaban a saludarlo, a sacarse fotos y a compartir su admiración. Ese mural, con los colores vibrantes de Puro Pelo, hoy es un testimonio de su calidez y su capacidad de conectar a través del arte.
Un daltónico que coloreó el mundo
A pesar de ser daltónico, Chavetta transformaba cada obstáculo en una oportunidad. “Si algo te gusta, cualquier barrera se puede superar”, decía. Su personaje más querido, Puro Pelo, una niña sin tecnología pero llena de curiosidad, abordó temas profundos como el bullying y los vínculos familiares con una sensibilidad única. También ilustró El Principito con su estilo inconfundible, robándole frases para inspirarse. Su legado en Cipolletti y en cada lector sigue vivo, recordándonos la magia de soñar y dibujar sin límites.





