Un descubrimiento que reabre heridas
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró identificar en tiempo récord los restos óseos encontrados en un chalet lindante a la casa donde vivió Gustavo Cerati en Coghlan. Se trata de Diego, un adolescente de 16 años que fue asesinado a puñaladas en 1984. La noticia, viralizada por TN, llegó al sobrino del joven, quien convenció a su abuela —madre de Diego— para realizarse una prueba de ADN que confirmó la identidad de los restos.
La reacción de la familia: alivio y duelo
Fuentes cercanas al caso revelaron a TN cómo impactó el hallazgo en el círculo íntimo de Diego. “La madre es una mujer muy mayor, tratamos de no abrumarla con la noticia”, explicaron. Aunque el descubrimiento trajo algo de cierre, también reavivó el dolor: “Es un alivio saber qué pasó, pero están de nuevo en duelo”. La familia, que denunció la desaparición en 1984 sin gran eco mediático, ahora busca respuestas sobre las circunstancias de la tragedia.
¿Qué sigue en la investigación?
El fiscal Martín López Perrando lidera la investigación para esclarecer los hechos. Por ahora, no se convocará a los actuales propietarios del chalet, donde reside una señora mayor de apellido Graf con sus dos hijos. El foco está en recolectar testimonios de compañeros de la Escuela Nacional de
Educación Técnica N°36 y del club Excursionistas, donde Diego jugaba al fútbol. El joven fue visto por última vez el 26 de julio de 1984, con su uniforme, en Naón y Monroe, a pocas cuadras del lugar donde se hallaron sus restos.



