A siete días del balotaje presidencial en Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva gana terreno frente al senador Flávio Bolsonaro, en una contienda marcada por la polarización política y la estrecha diferencia entre ambos candidatos.
El presidente brasileño busca su reelección en la segunda vuelta prevista para el 25 de octubre, mientras su rival, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, intenta consolidar el apoyo opositor y ampliar su ventaja.
Los últimos sondeos reflejan una competencia ajustada. Según la encuesta de Datafolha difundida el 15 de octubre, Flávio Bolsonaro reúne el 47% de la intención de voto total, frente al 45% de Lula. Si se consideran únicamente los votos válidos, el senador alcanza el 51% y el mandatario, el 49%, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error del estudio.
En paralelo, otros relevamientos muestran variaciones en las preferencias electorales. Una encuesta de PoderData/Aya publicada el 16 de octubre registró un empate del 50% para cada candidato en votos válidos, lo que confirma la paridad que atraviesa la recta final de la campaña.
La disputa enfrenta dos proyectos políticos contrapuestos y mantiene la atención sobre los votantes indecisos, la participación electoral y la capacidad de ambas campañas para movilizar a sus bases. Con el balotaje cada vez más cerca, los movimientos en las encuestas reflejan una contienda abierta, sin una diferencia estadística concluyente entre los candidatos.




