El presidente brasileño se reunió con su par estadounidense en Malasia. Solicitó el fin de los aranceles del 50% y de las sanciones por la Ley Magnitsky contra el juez Moraes.
En un encuentro bilateral celebrado este domingo en Malasia, los presidentes de Brasil y Estados Unidos, Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, mantuvieron lo que fuentes oficiales calificaron como una «óptima reunión». El mandatario brasileño aprovechó la cita para plantear dos temas cruciales para su país: el levantamiento de los aranceles del 50% impuestos por Washington y la suspensión de sanciones contra funcionarios brasileños bajo la Ley Magnitsky.
Según informó la agencia AFP, Trump se mostró receptivo ante los planteos de Lula. «Deberíamos llegar a acuerdos satisfactorios para nuestros dos países», aseguró el líder estadounidense, añadiendo: «Creo que acabaremos teniendo una muy buena relación». El canciller brasileño, Mauro Vieira, declaró que Trump «daría instrucciones a su equipo para iniciar hoy mismo una negociación, porque espera que esto se resuelva muy rápidamente».
El pedido concreto: fin de aranceles y de la Ley Magnitsky
Los dos puntos centrales de la agenda de Lula fueron:
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Aranceles del 50%: Lula urgió a Trump a eliminar los altos aranceles que Estados Unidos aplica actualmente a los productos brasileños, una medida que el canciller Vieira calificó de «injusta», recordando que Brasil ya mantiene un déficit en su balanza comercial con Estados Unidos.
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Ley Magnitsky: El presidente brasileño también solicitó la suspensión de las sanciones aplicadas mediante esta ley contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, su esposa y otros brasileños. Esta legislación permite al gobierno estadounidense sancionar a individuos acusados de violaciones de derechos humanos o corrupción.
Trasfondo político: el caso Bolsonaro
La aplicación de la Ley Magnitsky está directamente vinculada al rol central que tuvo el juez Moraes en el proceso judicial que culminó con la condena a 27 años de prisión del expresidente Jair Bolsonaro, aliado personal de Trump. Bolsonaro fue sentenciado por intentar impedir la toma de posesión de Lula tras las elecciones de 2022.
Se considera que la imposición de los aranceles por parte de Trump fue una medida de represalia política por esta condena. La reunión en Malasia representa, por lo tanto, un intento de destrabar una tensión bilateral con profundas raíces en la política interna de ambos países.




