Anoche, el Zócalo de la Ciudad de México se transformó en un hervidero de música y protestas, con Residente liderando a más de 180 mil almas en un show que mezcló ritmos potentes con denuncias sociales bien directas.
Voces femeninas que encendieron la noche
La noche arrancó con Mujer en Cypher, un grupo de raperas como Arianna Puello, Ximbo y Niña Dioz, que prendieron la mecha con letras sobre resistencia y sororidad. Sus beats combativos prepararon el terreno para lo que vendría, recordándonos que el rap también es terreno de mujeres fuertes.
El grito por Palestina que conmovió a todos
Lo más impactante fue cuando Residente invitó a una familia palestina refugiada en México al escenario. La nena más chica agarró el micrófono y lanzó un «¡Paren el genocidio!», y la multitud respondió con un «¡Palestina libre!» que retumbó por todos lados. El puertorriqueño no se guardó nada: denunció los bombardeos y el hambre en Gaza, y llamó a presionar a los gobiernos para frenar la masacre.

Críticas a la migración y un cierre emotivo
No se quedó solo en eso; arremetió contra las políticas de EE.UU., diciendo que América es un continente entero y criticando a ICE por sus abusos a inmigrantes. El concierto voló con hits como «Baile de los pobres», «René» y un dúo con Silvana Estrada en «Latinoamérica». Al final, agradeció a México por la energía y enfatizó la necesidad de igualdad y educación para todos. Fue más que un show: un manifiesto vivo por la justicia global.




